Igualdad de género, la única solución

mulleresDurante toda la semana pasada y especialmente hoy estaremos escuchando y leyendo cientos de cifras: el número de víctimas mortales, el número de denuncias, las agredidas, los niños amenazados, el número de denuncias retiradas, el porcentaje de asesinadas que habían o no denunciado, etc. Pero hay cosas muy difíciles de cuantificar que saldrán menos o no saldrán: la violencia del dinero, de no poder separarte porque careces de recursos económicos, porque se han recortado las ayudas, han cerrado centros de acogida, han limitado los recursos de prevención, han reducido los escoltas, porque tu familia está en paro y tampoco puede hacer frente a más bocas.

Contra esta violencia -que no es otra, es la misma- lucharon las mujeres de la asociación Vela-luz, que llegaron a estar un mes en huelga de hambre. Contra la violencia laboral luchan desde sindicatos como CNT, para que deje de ser barato despedir trabajadoras, embarazadas o que deje de ser normal que las mujeres cobremos un 25% menos que un hombre en el mismo puesto. Contra el acoso callejero, contra el acoso sexual en el hogar, contra el lenguaje machista, contra los roles impuestos machistas. Contra la masculinidad única, agresiva e insolidaria. Contra todo esto luchan grupos como la Fundación Aspacia, Asoc. Nós Mesmas, medios como la Revista Píkara o Cuarto Poder, la Marcha Mundial das Mulleres, proyectos como Mujer (es) Mujer, agrupaciones de hombres por la Nueva Masculinidad y blogs por la igualdad como Piper Txuriak.

Miles de personas organizadas que luchan para que todos los días sena 25 de noviembre y que se rompa el silencio y la indiferencia. ¿Por qué nos indignamos con los desahucios o con los recortes en Educación y no lo hacemos cada vez que un hombre y esta sociedad asesinan a una mujer?

Vídeo de Feminicidio.net y Alianza por la Solidaridad

Quien tiene el dinero tiene el poder

Hoy, 25 de noviembre se celebra, como todos sabemos, el Día Internacional contra la Violencia de Género. Más campañas institucionales, de nuevo buenas palabras y ánimos para denunciar. Pero ¿de qué sirve? ¿Qué pasa después de que la víctima levante su voz? Eso es lo que se preguntan miles de víctimas en España y en el mundo. Porque la violencia machista mata más que el cáncer o las carreteras, porque el año pasado se sobreseyeron hasta 48.000 denuncias y se han reducido las órdenes de alejamiento casi un 10% en los últimos cinco años según el CGPJ.

¿Cómo el Gobierno de Rajoy, Gallardón y Mato puede intentar dar esperanzas a las maltratadas de que hay vida más allá de su torturador cuando les están recortando hasta en un 24% las ayudas, están bloqueando su acceso a la justicia especializada e incluso dificultan el acceso al divorcio con las nuevas tasas judiciales? ¿Con qué cara van a mirar a la familia de la próxima muerta?

Porque la violencia machista -ni doméstica, ni en el ámbito familiar, porque nos concierne a todos y todas-, puede ser psicológica y física, pero también sexual, reproductiva y económica. Tal vez sea esta última, la violencia económica, la que se esté acentuando por la situación de crisis a la que nos han llevado, ya que la tasa de paro sigue siendo más alta en mujeres y las posibilidades de tener una vida después del verdugo son menores. Una violencia que no la ejerce una sola persona, un marido o un ex novio, sino toda la sociedad. ¿A quien recurrir cuando los últimos años todo tu dinero ha sido gestionado por ese mismo que te despreciaba, ese mismo al que tenías que mendigar tu salario hasta para tomarte un café? ¿A tus familiares, muchas veces ya ocupados en ayudar a otro miembro? ¿A la administración? ¿A las ONG cada vez con más demandantes y menos recursos?

Señores de las campañas institucionales: Háganos un favor y ahorren esfuerzos. Si quieren ayudar (de verdad) a las víctimas de la violencia machista, ya saben cómo. Gracias.

Campaña de Amnistía Internacional contra de la impunidad de los crímenes machistas en la Justicia española: http://goo.gl/WCSla