Ninguna agresión sin respuesta

‘Ninguna agresión sin respuesta’. Esta frase se asocia a movimientos antifascistas que contrarestaban las palizas seleccionadas que grupos – porque nunca van solos- de nazis, xenófobos y racistas propinaban por las calles de las grandes ciudades con total impunidad. Luego se extendió a la defensa de otras víctimas, como las personas homosexuales, sin techo, drogodependientes o cualquiera que se saliera de la homogeneidad que quieren imponer. Se trataba de una respuesta ante la pasividad de la policía, la magistratura, la Administración, una necesidad de los ciudadanos de a pie que podrían recibir agresiones de esta escoria. Gentuza protegida por los poderes – muchas veces hijos de, otras grandes empresarios- y que una vez más disponían de la mejor arma: la impunidad.

imagesAhora, quienes usamos este eslogan somos las mujeres. Sí, así, sin más. Mujeres. Ninguna agresión sin respuesta. Por que estamos hartas que la violación sea el único delito en el que la víctima debe demostrar su inocencia frente a los agresores. Que siempre esté limitada la libertad de la víctima. Que se saquen a colación palabras como ‘provocación‘, ‘consentido‘ y ‘buscárselo‘. ¿Por qué juzgar a las víctimas? ¿Por qué tanta impunidad? Está claro que la falta de mecanismos judiciales o legislativos no es, el problema es que no se aplican. Si hay un parte de lesiones, ¿por qué la jueza que ha absuelto a los cinco detendios no pide un análisis forense de la víctima?

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