2013: La lucha continúa

Llega el día 31 y se impone hacer un resumen del año. Llevo días dándole vueltas para no ser demasiado negativa o para no repetir aquello del annus horribilis. Y cuesta. Cómo dejar de lado un año de incertidumbre laboral, de parón profesional, de una actualidad demoledora. ¿Mirando al futuro? Difícil lo veo ya que 2013 se presenta como un año más difícil aún para todos, con más recortes, más troika, más desempleo y más desilusión.

Pero hace unas horas me llegó una felicitación navideña que ha cambiado mi forma de ver 2012. Se trata de la Asociación Enriqueta Otero. Una asociación de mujeres luguesa que lucha por erradicar la violencia machista y por la igualdad de género, que pese a ver cómo el Gobierno gallego y español reduce las ayudas a las víctimas de maltrato, los centros de información, las casas de acogida, paraliza la justicia especializada e incluso el PP intenta que esta lacra social vuelva a la invisibilidad del hogar, siguen al pie del cañón. Se reducen las fallecidas según datos oficiales, pero todos sabemos que la crisis económica reduce el número de denuncias y así su presencia como problema de todos.

Cartel de Mayo del 68
Cartel de Mayo del 68

Pese a este panorama, las mujeres de la asociación Enriqueta Otero no han dudado en alegrarse y felicitarse por todas las personas que apoyaron su lucha este año difundiendo, colaborando o simplemente escuchando su mensaje. Tal vez sea eso con lo que haya que quedarse de 2012: con toda la gente que no se había movilizado nunca y lo ha hecho ahora, con más de 42.000 manifestaciones que se ha registrado en España, con la unión de profesionales que nunca habían unido fuerzas (como en Sanidad o Cooperación), con las plataformas que han permido que muchas personas estafadas por el sistema no se sientan solas (como los desahucios o las preferentes), con la coincienciación de que no estamos solos en el mundo (por los derechos de los animales y la ecología), con la vuelta a la realidad después del sueño de que ya no existían clases sociales.

Y por un 2013 donde los éxitos no se cuenten sólo con leyes retiradas, sino con un proyecto de sociedad nueva, con un cambio de mentalidad que ya ha empezado y por un futuro distinto cada vez más próximo. Por eso luchaban en el Mayo del 68 y por eso triunfaron. Ahora nos toca a nosotras y nosotros.

Gandhi sería detenido en España

Como dijo Puig, el objetivo de los Gobiernos actuales es que “la gente tenga más miedo al sistema“. La causa no es un aumento de crimenes ni de los conflictos entre ciudadanos. De hecho España tiene uno de los índice de presos más altos de Europa, pero una de las tasa de criminalidad más bajas. Amén de uno de los Códigos Penales más restrictivos. No lo suficiente, parece, a razón de lo anunciado esta misma mañana por el Ministro de Interior. No sólo no van a dejar de aplicar la ley antiterrorista a los que ejerzan violencia callejera en Euskadi, sino que la van a extender.

Yo no te confundas. Si vas a una manifestación y no rompes nada, no estás a salvo. El Gobierno de Rajoy te acusará de “atentado a la autoridad” si te resistes pasivamente o de forma activa en una protesta. Algo que está directamente ligado al movimiento 15M, a sus expresiones espontáneas y a cualquier forma de protesta que no tenga permiso explícito de las delegaciones de Gobierno. Una papelito cada vez más difícil de conseguir, sobre todo a medida que la política de recortes del PP se va cargando más piezas del sistema de bienestar.

Ah! Y para aquellos que pensaban que firmar una petición online o animar a las manifestaciones en las redes sociales no es suficiente, les diré que para el Gobierno lo será. Suficiente para cambiar el sistema no. Pero suficiente para acusarte de “integración en organización criminal”. Se supone que será para aquellos que animen por Internet protestas violentas, pero bastaría con que la manifestación acabe con disturbios para ir a por aquellos “agitadores”.  Y ya sabemos lo bien que se le da a algunos elementos más que sospechosos crear problemas.

El objetivo no es el que aseguró Puig, sino cubrirse las espaldas para el panorama que se avecina. ¿Reforma laboral? Huelga masiva ¿Recortes sociales? Protestas en todas las ciudades ¿Más precariedad y menos capacidad adquisitiva? Menos qué perder y mucha más gente desesperada. Rajoy no sólo mira a Alemania, también mira para Grecia.