¿Se puede hablar de feminicidio en España?

Publicado en DiarioAB.es

CruzesCuando escuchamos este neologismo, enseguida os viene a la cabeza México, Guatemala o la India, pero no el mes de auténtico terror machista que hemos vivido en España en agosto. El término feminicidio hace referencia a la muerte evitable de mujeres solo por el simple hecho de serlo. Es lo que hemos acabado matizando y llamando ‘por cuestiones de género’ y el feminicidio no es más que el resultado final y más macabro de un sistema que sigue considerando a las personas de un sexo inferiores a las del otro sexo. A este sistema lo llamamos patriarcado, a sus reacciones machismo y a la corriente que lucha contra esta desigualdad feminismo.

Profundizando más en esa imagen que podemos tener del feminicidio – tal vez las cruces de Juárez o las masacres de indígenas en Perú o Bolivia – , encontramos que cuando una mujer muere por no recibir asistencia médica en el parto o los llamados ‘asesinatos por honor’ es feminicidio. Y sin resultado de muerte: la violencia de género, la sexual, la falta de educación de as menores, el tráfico de mujeres y niñas, el aborto o el infanticidio selectivo, el acoso laboral o callejero, etc. ¿Y en España? Aquí tenemos un particular sistema de separación de crímenes contra la mujer: si la víctima tiene o tenía una relación sentimental con su agresor es violencia de género, si no desaparece en las estadísticas.

Sigue leyendo “¿Se puede hablar de feminicidio en España?”

El origen subsahariano de los problemas

Esta semana están saliendo muchas noticias sobre pateras y embarcaciones que están llegando a las costas españolas procedentes de África aprovechando el buen tiempo y el mar en calma en el Estrecho. No son nuevas e incluso sospecho que tienen la misma estructura y solo cambian los datos, como la fecha, el número de ocupantes de las barcazas o el destacamento de Salvamento marino que los rescató. Pero hoy he querido saber de qué paises procedían, cuales eran sus características – más allá de saber cuántos eran menores o si entre las mujeres había embarazadas- y no he sido capaz.

Inmigracion No quería saber su nombre ni leer una entrevista personal sobre sus razones, sólo quería saber de qué huían. Quería saber cómo de grande era su misería para venir a un país en el que ha crecido exponencialmente la pobreza infantil, el número de hogares sin ingresos y del que los más preparados no paran de salir. Quería conocer cómo siguen sus familias, esperando sólo buenas noticias procedentes de Europa. Sigue leyendo “El origen subsahariano de los problemas”