El titular esperado: “La policía desmantela la cúpula del PP”

“Unió Mallorquina fue un partido político cuyo ámbito de actuación era la isla balear de Mallorca. Su ideología era liberal y se definía como nacionalista (…)El 28 de febrero de 2011 anunció su disolución debido a los numerosos casos de corrupción y su transformación en Convergència per les Illes”. Así figura en Wikipedia qué pasó con UM después de que escándalo tras escándalo acabara desapareciendo. Seguro que muchos desde Génova y desde Ferraz están acordándose de esos tiempos en los que UM era socio de gobierno de unos y otros sin problema ideológico ninguno. Otra cosa fue cuando empezaron a surgir las manchas corruptas, pero ya no estaban en el poder.

Portada de El PaísEl por qué cuento esto, es evidente. Los escándalos que salpicaron a UM se están mencionando hoy en nuestros televisores, radios y periódicos continuamente: sobornos, comisiones, financiación irregular del partido, contabilidad B, sobresueldos… Sí esta vez se refieren a otro partido, a otros dirigentes y a otro Gobierno: el de España. Hablan de papeles en los que acusan directamente al actual presidente del Gobierno a varios ministros de cobrar en negro durante años. Y mientras me vienen a la cabeza declaraciones de estos mismos diciendo que una huelga general daña la marca España, que las protestas en la calle generan desconfianza en el país a los inversores, que el 15M es un “tipo de delincuencia”.

Sigue leyendo “El titular esperado: “La policía desmantela la cúpula del PP””

Otras elecciones sin contar

Mañana son las elecciones al Parlamento gallego y al vasco. Las segundas elecciones que pasan sin que pueda contarlas desde un medio de comunicación, ejerciendo mi profesión, trabajando en lo que estoy formada. Justo el jueves, 18 de octubre, hizo un año de mi despido en Xornal de Galicia y aunque este blog no pretende ni un poco ser un diario, tenía que comentarlo. Un año de muchos proyectos, muchas colaboraciones, muchas pruebas y ampliación de horizontes. Pero después de la elecciones generales de noviembre de 2011, llega el 21-O y miro con envidia los pocos amigos que todavía conservan su trabajo  y tendrán que quedarse hasta tarde el domingo para contar los resultados.

Y después llegarán las elecciones catalanas, y más compañeros tendrán la misma sensación que yo. Añorarán quejarse de las largas horas de espera, de los cambios de gráficos de última hora, de que todos los candidatos celebren algo. Porque cada votación, hay menos periodistas en los medios. Y menos medios, y menos delegaciones, y menos pluralidad. Según el Servicio de Empleo Público, en agosto eramos más de 10.000 los periodistas en el paro. A los que hay que sumar los casi 200 que están siendo despedidos en Unidad Editorial, el tercio de la plantilla de El País -entre ellos Enric González con una despedida digna de aplauso- y todos los colaboradores que sin derechos se quedan sin sustento en la calle.

Un panorama que no mejora, ya que cada vez somos más los que buscamos medios en los que trabajar, cada vez hay menos medios en los que trabajar y cada vez quedan menos voces que digan cosas diferentes. Curioso que los cuadernillos autonómicos de El País desaparezcan justo antes de tres convocatorias a las urnas, ¿no?

Y cuando pienso en esta nueva etapa como parada de larga duración -aunque me siento igual de desanimada que hace meses-, veo que el 30% de esos periodistas en paro también lo son. Que muchos sólo tienen dos opciones:hacerse freelance -con las siguientes dificultades que tiene al haber medios medios y menos encargos- o emigrar, como otras tantas profesiones. Pero también hay otra realidad, la que no se cuenta, pero desgraciadamente está ahí. La de la gente desesperada, que no ve ni alternativa ni salida posible. Esa que cuenta Carme Chaparro en su blog y que desgraciadamente ni los medios ni nuestros compañeros se harán eco.

Futuro negro. Muy negro.

Democracias de quiniela

Hace unos días discutía con una amiga sobre si Hugo Chávez es cómo nos lo representan los medios españoles o no. Evidentemente la discusión pasó a centrarse en la imagen que estos medios dan de otros líderes latinoamericanos: Cristina Fernández, Evo Morales, Rafael Correa, los hermanos Castro, etc. Todo ellos sospechosos para los mass media españoles de autoritarios, crepresores, corruptos y populistas.

Zelaya, Ortega, Chávez y Correa en una reunión del ALBA

Seguro que esto es cierto, pero seguro que también ocurre en mayor o menor medida en los gobiernos de Felipe Calderón, Sebastián Piñera o Juan Manuel Santos. Precisamente en Colombia es dónde más sorprende ver el servilismo de ciertos medios de comunicación con intereses económicos en América. ¿Recordáis algún reportaje denunciando las relaciones de Uribe con el narcotráfico? ¿Y una respuesta contundente en favor de la democracia en Honduras con el golpe de estado de 2009? ¿Y sobre la destitución más que cuestionable de Fernando Lugo?

Pero sí que recordamos el revuelo seudopatriótico cuando Argentina expropió a una empresa que hace años dejó de revertir beneficios en España, los comentarios mofándose de la vestimenta del presidente de Bolivia o la forma de ridiculizar cada intervención de Hugo Chávez. Un presidente especialmente enemigo para los medios españoles, que ha recibido ataques más feroces incluso fuera que dentro.

Ignacio Ramonet denunció hace unos días, en plena campaña electoral en Venezuela, que el ABC o El País ofrecen información ‘totalmente inventada‘ del país americano. Desde la base social del movimiento bolivariano también se criticaba la ‘manipulación‘ en el diario de Cebrián de las información sobre Chávez. Y el colme sucedió esta mañana, cuando Antonio Cano, corresponsal de Prisa en EEUU, se quitó del todo la máscara:

Una vez más recurro a Ramonet, esta vez en colaboración con el diputado europeo de izquierdas Jean-Luc Mélenchon, para explicar algunos de los factores de esta persecución más empresaria que periodística al reelegido presidente venezolano. Y añado un link a un gráfico del medio británico The Guardian que también arroja luz a la elección del pueblo venezolano de este domingo en las urnas y a su apuesta por continuar con la revolución bolivariana.