Núria Pompeia ya no está sola ante la viñeta

Publicado en El Asombrario

Vivió la lucha feminista a través de sus lápices y pinceles. La considerada pionera del dibujo feminista en España y fallecida el pasado diciembre, Núria Pompeia, derribó mitos y se hizo un hueco en el masculinizado mundo del cómic. En la semana del Día Internacional de la Mujer nos preguntamos: ¿dónde están las nuevas ‘pompeias’? Hablamos con autoras de cómic como Carla Berrocal e investigadoras como Elisa G. McCausland sobre el papel de la mujer en la viñeta hoy en día.

Sola davant de la vinyeta (Sola ante la viñeta). Así se titulaba la retrospectiva que en 2012 el Colegio de Periodistas de Cataluña decidió hacer del trabajo de Núria Pompeia (Barcelona, 1931-2016). ¿Y quién era ella? ¿Estaba realmente sola ante la viñeta? A juzgar por los datos en la industria de la ilustración y el humor gráfico, sí. Para empezar, jamás se le ha otorgado el Premio Nacional de Cómic a una mujer. Y si nos fijamos en la presencia de autoras en los salones del cómic más prestigiosos o en los volúmenes publicados por grandes editoriales estamos igual. Y si ahora vemos esto, ¿qué vio Núria Pompeia en los años 50, en los 60, en los 70?

Sigue leyendo “Núria Pompeia ya no está sola ante la viñeta”

Tenemos que seguir gritando “Nos matan”

Y después de increíble e histórica manifestación de este #7N, el machismo se ha cobrado la vida de cinco mujeres y un hombre en menos de 48 horas. Y sigue sin abrir portadas. Y sigue sin ser prioritario en la agenda política.

Artículo publicado en Publicoscopia

20151107_123654Emoción y perplejidad. Una y luego la otra. Y después la una. Así llevamos siete meses quienes conocimos y decidimos apoyar la convocatoria del #7N. Una marcha multitudinaria que pretende gritar por el fin de la violencia machista este sábado en Madrid. Emoción porque han sido miles las mujeres y hombres que se han volcado en organizar autobuses, en provocar un tsunami en las redes, en la cartelería, en la web, en hacer que llegue a cada rincón del Estado. E incluso del extranjero. Y perplejidad, porque de vez en cuando mi cerebro pasa y piensa: ‘¿Será posible que en 2015 tengamos que salir a la calle para pedir que no nos maten?’

Pues parece que sí. Las cifras no dejan de afirmarlo. Oficialmente son ya 41 las mujeres asesinadas -que no muertas o fallecidas como insisten los medios- a manos de sus parejas o exparejas. Cuatro casos más por confirmar elevarían la cifra a 45. Y estas son solo las que contempla la Ley Integral de Violencia de Género, que deja fuera a todas las víctimas asesinadas por el machismo pero sin vinculo sentimental con el criminal. Familiares, amigos, hijos, clientes. Si fuera un recuento completo de las víctimas de la supremacia de un género sobre el otro estaríamos contando en lo que va de año 84 féretros.

Sigue leyendo “Tenemos que seguir gritando “Nos matan””

La pobreza en los medios, responsabilidad y compromiso

El pasado viernes 14 estuve en las jornadas organizadas por EAPN en Madrid sobre la responsabilidad y compromiso ético de los periodistas entre la pobreza. Una oportunidad magnífica para ver a la siempre demoledora Rosa María Calaf, a periodistas tan interesantes como Alberto Senante, Susana Hidalgo o Nicolás Castellano. Una oportunidad increíble para desvirtualizar a amigos blogueros y tuiteros como Xosé Cuns, Lidia Ucher o María Sande y para ver la estupenda labor que personas como Jonás Candalija y Marcello Ronchi hacen en la EAPN.

Jornada #mediosocialPero basta de créditos y al lío. Lo importante es de que se habló: periodistas y ONG analizaron la responsabilidad de los medios en sensibilidad sobre la desigualdad y provocar el cambio social. Y aquí apareció una parte importante del debate: ¿Pueden sentir los espectadores que con conmocionarse ante las injusticias basta? ¿Se olvidan así de su responsabilidad en las causas y en la solución? Esto pasa por la estética del espectáculos que muchas veces reflejan los corresponsales, el lenguaje visual, los eufemismos, las fuentes, la falta de contexto… Decenas de cosas que podemos ver sin buscar mucho en cualquier información sobre la pobreza.

Unos medios que diferencian entre pobres de aquí y de allí, argumento que acaba sirviendo de excusa para la inacción. Recordemos uno de los fundamentos del periodismo: el bien común. El actual: hacer caja. Calaf proponía el control de la calidad de la información. Que al igual que controlamos que los zapatos cumplan ciertas reglas o el aceite no sea de colza, los diarios y telediarios deberían pasar un mínimo. ¿Y si buscamos aquello que no quieren que veamos? ¿Qué tal visitar una página que te enseña el top 25 de las historias censuradas? Aquí está.

Y las ONG pueden ayudar y mucho en hacer visible esta realidad, ¿Cómo? Muchas se quejaron en las jornadas de acabar siendo meras ‘facilitadoras de testimonios’. Es decir, sólo se ponen en contacto con ellas los medios cuando quieren ‘el retrato’ de la noticia. Pero son mucho más y para eso deberían salir de la isla en la que viven, colaborar entre ellas y perder el miedo a los periodistas. ¡No somos enemigos! Pero para ello también tienen que dejar de competir, de sacar el logo antes que las ideas y de dejar de reclamar solo una parcela para ellas. Se aceptan comentarios de cómo conseguirlo, adelante.

Para conocer más detalles sobre #socialmedia he hecho una crónica para Agareso.