Opacidad y sacrificios, el día a día de las perreras españolas

Artículo publicado en El Caballo de Nietzsche, en ElDiario.es

Ilustración de Paco Catalán dedicada al artículo
Ilustración de Paco Catalán dedicada al artículo

Somos número uno en abandono animal en Europa. Varios estudios cifraron en casi 150.000 los perros, gatos, conejos y demás animales considerados ‘mascotas’ que fueron dejados de lado por sus familias en España en 2013. Esto representa400 abandonos al día, una cifra inasumible en una sociedad considerada desarrollada. La calle fue el destino de muchos, y de otros, las perreras o protectoras. En el país son más de 200 entidades las que se encargan de ellos, entre centros municipales, instalaciones públicas gestionadas por asociaciones animalistas, recintos en propiedad de las protectoras y casas de acogida. Entre unas y otras hay dos grandes diferencias: el trato a los animales y su sacrificio.

Solo en la Comunidad de Madrid, diversas asociaciones han recogido miles de firmas que exigen que no se sacrifique a ningún perro o gato abandonado que esté sano. Un esfuerzo por fomentar la adopción de estos animales y hacer más interesante esta opción que la de comprar perros o gatos, es lo que reclaman todas las protectoras. Una propuesta que salvaría vidas. Pero acercarse a las perreras sigue siendo un paso que cuesta dar, por muchos motivos: por su ubicación, en la afueras de las poblaciones, con la necesidad de contar con vehículo propio; por la falta de formación de sus trabajadores de cara a la adopción (advertir de lo que implica tener un animal, fomentar la responsabilidad, rechazar solicitudes dudosas); por falta de concienciación de la esterilización como única forma de prevenir el abandono; y por lo poco amable del lugar para cualquier visitante. Cualquiera que haya visitado una perrera conocerá los cheniles, las rejas, un espacio invadido por el hormigón. Eso en el mejor de los casos. En otros encontrará puertas oxidadas, suciedad, falta de espacio y animales agolpados. Lafalta de transparencia en su gestión y las malas prácticas que se cometen en su interior son lo que denuncian algunos vecinos y protectoras en muchos lugares de España.

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Finales felices

A veces, cada vez más, es necesario destacar las historias que acaban bien. Después de vivir el abandono, el deambular por las calles, pasar frío, hambre y no sabremos nunca que más, fue capturado. Llevado a un sitio con paredes y gritos de otros como él. Sin entender nada. Después, alguien más amable le sacó de ese lugar. Le llevó a una casa. Un sitio con paredes como el anterior, pero mucho más cálido. Sigue leyendo “Finales felices”

‘Febrero’ y las segundas oportunidades

Voy a hablar de una película. Más bien de un documental. No se trata de una entrada recomendando cine ni nada parecido. Se trata de la excusa para hablaros de un problema menospreciado, ignorado y silenciado. No sólo por esas administraciones que no dedican ni 5 minutos a legislar como deberían, ni a dotar de recursos a los centros que por obligación tiene la necesidad de cubrir. También ignorado por cada una de nosotras y nosotros: el maltrato animal.

documental-febrero-galgosEl domingo vi ‘Febrero. El miedo de los galgos‘. Se trata de un documental denuncia contra el maltrato de esta raza de perros, que bien podría ser extrapolable en mayor o menor medida a cualquier otro animal en España. Es cierto que los rituales y ‘entrenamientos‘ a los que someten a estos dóciles y fieles animales sobrepasa lo imaginado por personas normales. Sí, normales,con un raciocinio y con sentido común.

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