Apple Vs Samsung: Una batalla que aburre

Hace cinco años que tengo un teléfono táctil. Nada de última generación, que fue gratis con los puntos de mi compañía telefónica. Gracias a eso ha resistido los golpes, las caídas y hasta un atropello. Comento esto porque hace cinco años lo importante en los gadget tecnológicos lo importante era lo que hicieran y no qué logo portaran en la trasera. Claro que la marca importaba, siempre importó, pero importaba que fuera táctil, tuviera memoria para música o que la cámara de fotos fuera potente.

Ahora hemos pasado de ver las presentaciones de dispositivos como meros momentos en los que especular sobre los movimientos empresariales de la marca, la estratégica de los directivos para hacerse con el control y las batallas legales. En este punto hay dos reinas: Apple y Samsung. En lugar de contratacar en el mercado ofreciendo una tableta más rápida, más fina o con mejor pantalla, lo hacen demandando. En el caso de la firma del desaparecido Steve Jobs, no lo hace por el dinero de las patentes, sino para bloquear la comercialición del duro enemigo de su iPad2: la Galaxy Tab 10.1

Así que, como en muchas otras ocasiones, los perjudicados son los consumidores. Por no poder disfrutar de una tecnología punta, por no poder beneficiarnos de la competencia en precios y por ser estafados una y otra vez. ¿Por que a ver qué cara pusieron los que lo dejaron todo para comprarse el primer modelo de la tableta de Apple cuando la manzanita ya tenía preparado el lanzamiento de la segunda? ¿Y cuando vieron que la segunda no hacía más que igual lo que otras marcas ya tenían en el mercado desde hace meses? ¿Y si el bloqueo de la competencia, solo es una cortina de humo para presentar el iPad3?

Y de los smartphone ya hablamos en otro momento, que eso sí que va para largo…

¿Quién quema el monte y quién lo apaga?

La lluvia volvió y con ella acabaron los fuegos en Galicia. También se extinguió el foco informativo y a nadie parece interesarle el resultado de la investigación sobre los incendios. Unos incendios que calcinaron hectáreas cerca de 24.000 hectareas , con 2.000 inicios y que en un 90% de posibilidades fueron provocados, según la Xunta de Galicia.

Vimos llorar a los vecinos con las llamas cercando sus casas, con caras de rabia al iniciarse focos a pocos metros de donde acababan de sofocar otro, mordiendose la lengua al saber que los que estaban haciendo eso estaban muy próximos a ellos. En Galicia siempre hubo motivos económicos para la quema del bosque: recalificacion del terreno, revalorización de la madera, la utilidad del suelo… Pero este año se apunta a un hecho más simple y con cifras de beneficios mucho más pequeñas: tener un contrato.

La irresponsabilidad de la Xunta en terminar la campaña contraincendios medio mes antes de lo normal para ahorrarse media nómina cuando MeteoGalicia anunciaba temperaturas de verano en octubre, es manifiesta. Pero, ¿quemar el monte que amas para obtener más días de trabajo? ¿Poner en riesgo a tus vecinos para volver a trabajar de retén 15 días? ¿Y cómo estos no denuncian al pirómano, por muy conocido que sea?

Está claro que el asunto no es tán sencillo, pero no puedo alejar de mi cabeza una canción de Def Con Dos -grupo fundado entre Madrid y Vigo- que en un momento se pregunta “¿Quién quema el monte y quién lo apaga?”.