¿Has estado alguna vez en la cárcel?

“¿Habías estado alguna vez dentro de una cárcel?”. Eso es lo primero que me disparan los alumnos del taller de radio del Centro Penitenciario de A Lama nada más asomar por el marco de la puerta. Mi cara de sorpresa da paso a un parco ‘no’. “¿Y cómo te la esperaba?”, dispara otro de los internos desde su mesa de clase. Aquí es cuando viene la repuesta más torpe que he oído (que me he oído) nunca: “No tan luminosa”.

Pasados los primeros momentos de pánico al ser el centro de atención, empiezo a meterme en situación: estoy en una clase con una veintena de presos que van a realizar su primer examen sobre radio que hace Agareso. Tres de sus miembros se reparten entre el taller, la revista y el estudio de grabación para convertir a personas que poco tienen que ver con el mundo de la comunicación en periodistas. Ilusión y ganas no les faltan.

Ante el micrófono y ante la mancheta se olvidan de las horas que les quedan dentro del centro, del pasado que han dejado fuera y se centran en aprender. No solo ha hacer un debate radiofónico o una entrevista, sino aprenden algo mucho más importante: a trabajar en equipo y a escuchar a los demás. Eso se nota en el ambiente de trabajo, en el que todos son iguales y no se tiene en cuenta el módulo del que provenga cada uno.

Ahora que estoy fuera, podría contestar mucho mejor a la pregunta de qué me esperaba que fuera una cárcel. Lo tengo muy claro: cualquier centro penitenciario debe ser un centro de reinserción. Por eso hay que agredecer a organizaciones como Cruz Roja, Proyecto Hombre o Agareso su labor al otro lado de los muros. Un trabajo que casi nunca se ve.

Con el objetivo de visibilizar esta labor, realicé un reportaje que podéis ver en la web de Praza Pública: “A reinserción a través das ondas

Abolición: la batalla desde Bruselas

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¿Cómo puede el Parlamento Europeo ayudar a acabar con las corridas de toros? Esa era la pregunta con la que la eurodiputada del BNG Ana Miranda empezaba una conferencia en Coruña promovida por la plataforma Galicia Mellor sen Touradas y la asociación animalista Libera. Al margen del debate de los derechos de los animales y otras razones por la que estar en contra de esta actividad, está el desconocimiento de los ciudadanos de por qué siguen existiendo las corridas. “Es impensable para un holandés o un belga que sus impuestos estén financiando la tortura de toros en España, Francia o Portugal pero eso está pasando”. Así se refería la nacionalista a los fondos Feder y otras partidas que se destinan a la agricultura en la eurozona y que acaban en manos de los ganaderos taurinos.

Ana Miranda, junto a otros políticos europeos, forma parte de la Alianza Libre Europea dónde, entre otros asuntos, quieren acabar con las subvenciones taurinas. “No son espectáculos rentables. Si les quitan el dinero público desaparecerán”, asegura Leonardo Anselmi, antiguo portavoz de la plataforma Prou! que logró la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. “Yo era el primero que les decía a los taurinos: si renuncias a las subvenciones, retiramos la ILP. No hacía falta más”, asegura Leo, actual director de la Fundación Franz Weber. Pero se llevó a delante, se votó y ganó la sensibilidad por los animales a argumentos tán débiles como la ‘libertad’ de los toreros, la supuesta falta de sufrimiento por parte del toro o la pérdida de puestos de empleo. “Sólo son 2.000 las personas relacionadas con esta actividad y tan sólo cuatro o cinco familias las que se lucran”, indica Ana Miranda, que explica que a veces un mismo propietario se embolsa millonarias subvenciones al cobrar por cada propiedad diferentes ayudas y al ser todas compatibles.

También presente en la conferencia está varios miembros de la plataforma portuguesa Basta de Touradas. Lo primero que hace Rui es explicar en qué consisten realmente las llamadas ‘corridas portuguesas’. Aunque a simple vista puedan parecer menos crueles que las españolas -dónde se da muerte al toro en la misma plaza y se pasea sus orejas amputadas o el rabo-, los espectadores portugueses no ven lo que pasa el toro cuando se van de la plaza. En Portugal también usan banderillas, por lo que después de la corrida se las sacan del lomo al animal cortando con un cuchillo toda la carne del animal, dejando heridas de 20 centímetros de diámetro que son cubiertas con sal, vinagre o cal viva. En esa situación tienen que esperar a ser sacrificados y como sólo hay un matadero autorizado a sacrificar a toros, pueden llegar a pasar tres días hasta que son llevados allí. Como dice Rui, la situación portuguesa solo protege de la tortura y el horror un actor sólo: al humano que no lo ve.

Por lo excepcional de la ILP catalana o la situación canaria -primera provincia libre de tauromaquia-, tanto la plataforma portuguesa, como la gallega como Miranda o Anselmi coinciden en que lo mejor es derrotar a los taurinos “por las orillas”. Además de lograr que se acaben con las subvenciones, se trata de romper con la insensibilización al que se enfrentan los niños en los círculos taurinos. “Hasta el PPdeG apoyó la idea de que los menores de 14 años no puedan acceder a las plazas de toros”, indica Rubén Pérez, portavoz de Galicia Mellor sen Touradas. “Y si los niños no pueden entrar, tampoco pueden verlo en la televisión, por lo que se censurarán las retrasmisiones en directo en horario infantil que ahora quieren volver a poner en las cadenas públicas” completa Rui.

Una estrategia que dejará sin nuevas generaciones a los taurinos, que agarran como un clavo ardiendo a la posibilidad de que el ministro de Cultura, Ignacio Wert, declare Bien de Interés Cultural estos ‘espectáculos’ para poder seguir recibiendo dinero público. “Pero en sitios como en Cataluña no se podría aplicar porque es ilegal”, resalta Leo. Así que solo les queda la UNESCO, pero por su propia historia -nunca protegió nada que implique maltrato animal- nadie espera que apoye una actividad tan polémica.

¿Quién es más vulnerable a la crisis?

La mayoría de nosotros seguiría esta serie de pasos en la situacion actual. Te quedas sin empleo y empiezas a cobrar el paro. Según pasan los meses, empiezas a buscar trabajo de lo que sea. Si se te acaba la prestación por desempleo, solicitas las ayudas que sean posibles para subsistir. Y si se te acaban las ayudas, antes de quedarte en la calle recurres a algún familiar. Ya ni hablamos de qué pasa cuando hay préstamos de por medio, hipotecas o cargas familiares. Una situación del nada deseable, por la que ya han pasado desgraciadamente miles de españoles.

Pero este post tiene el objetivo de visibilizar una población que lo está pasando todavía peor. Un inmigrante en España puede seguir estos pasos. Se queda sin trabajo y pide el paro. Si tiene la residencia en orden, lo cobra. En cuanto tenga que renovar los papeles, al no tener trabajo, pierde su condición de legal. Adiós a la prestación por desempleo, a la ayuda de los 400 euros, etc. Y lo de poder ir a casa de un familiar suele ser imposible, ya que o están a miles de kilómetros o contaban con las divisas que enviaba la persona emigrada para sobrevivir.

Esto deriva en pasar de una situación regular a ser un ‘sin papeles’. El depender de las ONG, que cada vez cuentan con menos aportaciones y presupuestos más recortados. Sobre todo esto y más, realicé un reportaje para Praza Pública que podeis consultar aquí, dónde senegaleses que viven en Galicia y asociaciones que les ayudan dan su punto de vista.

Una vida como garantía de coherencia en el poder

Si buscáis Eleonora Menicucci en un buscador de noticias os encontrareis con entradillas que hablan de que la nueva Secretaria de Políticas de la mujer brasileña se siente “orgullosa” de haber abortado dos veces, de “su libertinaje bisexual” e incluso la tachan de divorciada como forma de insulto. En eso se queda para ellos la trayectoria de una mujer ex guerrillera, feminista, encarcelada por ideología durante dos años y que fue torturada durante dos meses y medio ininterrumpidos en los que tuvo que ver cómo los militares de la dictadura maltrataban delante de ella a su hija de un año y ocho meses.

Lo que ha hecho Menicucci al ser nombrada por la que fuera en su momento compañera de celda y ahora presidenta del Goierno, Dilma Rousseff, ha sido mandar un mensaje a todas las mujeres brasileñas. Un mensaje de apoyo, porque pretende mejorar sus condiciones legales y sociales. Un mensaje de comprensión, porque enfrentarse a la interrupción del embarazo es una de las peores experiencias por las que se puede pasar. Y un mensaje de igual a igual, porque va hablar con su experiencia propia de la situación en la que viven millones de mujeres en Brasil. Un país donde es ilegal abortar salvo en el caso de que corra peligro la vida de la mujer o el embarazo sea fruto de una violación. Nada más.

Esto da pie a que un millón de mujeres en el país se sometan a abortos clandestinos, donde 250.000 de ellas acaban necesitando ayuda médica por la intervención y es la cuarta causa de muerte materna en Brasil. Así lo reconoce un informe del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer de la ONU, dónde Menicucci representará a un país anclado en una legislación de los años 40. Por que como bien dice la nueva Secretaria de Políticas de Mujeres la interrupción del embarazo “no es un problema de ideología, sino de salud pública”.

Y no solo eso. Si no que Menicucci trata con total normalidad que su hija, lesbiana, le haya hecho abuela gracias a una inseminación artificial. Mucho más que un guiño al colectivo LGTB, donde las mujeres siguen contando menos que los hombres en muchos países.

El transporte público, fuera de carril para el PP

Ayer, la Plataforma pola Mobilidade de A Coruña llevó a cabo una acción muy sencilla pero muy efectiva. Miembros de las diferentes asociaciones vecinales, ciclistas y ecologistas que forman la plataforma se subieron a los buses más concurridos de la ciudad la hora punta de la tarde. Con chalecos reflectantes, fueron repartiendo trípticos en los que se explica la diferencia entre optar por el vehículo privado o el transporte público par moverse. Contaminación acústica, atmosférica, atáscos, problemas de aparcamientos, etc.

Video de la acción: http://vimeo.com/m/36954092

Hace unos meses, no es que ciudad fuera rival de Vitoria como Capital Verde de Europa pero sí que era un lugar en el que los buses urbanos tenían preferencia, cumplían sus horarios y los usuarios podían usarlos sin miedo a llegar tarde al trabajo. Pero en diciembre, el nuevo alcalde, el popular Carlos Negreira, decidió arrancar sin plan alternativo las aletas que separaban el carril bus de los carrilles para vehiculos, sustituyendo estos por aparcamientos. Despúes, se sacó de la manga que esas plazas serían parking express y se inventó unas líneas naranjas en el suelo que pese a contrariar todas las reglas de circulación de España venían acompañadas de una ambiciosa (y cara) campaña publicitaria.

Algunos comerciales de las calles por las que pasan la mayoría de los buses habían pedido la desmantelación de esta herramienta impulsada por el anterior regidor (el socialista Antón Losada) porque creían que así la gente se acercaría a comprar más. Ahora, una vez impuesto el plan sin plan, se dan cuenta de que la gente no usa el parkin express para hacer sus comprar e irse, sino que esas plazas son usadas por los propios comerciantes y sus empleados para aparcar. Y su calle se llena de cláxon, atacos, coches aparcando y paralizando calles, dobles filas y paradas de autobuses llenas de gente que llegan tarde.

La Plataforma pola Mobilidade no sólo pide que se restaure el carril bus. Esta era una primera parte de lo que debería venir después: reestructura de los recorridos de los buses para cubrir las zonas de la cuidad mal comunicadas, un plano coordinado de trenes, autobuses y transporte marítimo, fomento del uso de la bicicleta, más zonas de prioridad para los peatones, transporte público en horario nocturno, revisión de las tarifas (con precios proporcionales mayores que los de Madrid), etc.

Son propuestas que muchos pueden alegar que cuesta dinero, pero arrancar el carril bus, cambiar la señalización de todas las calles, poner cámaras de seguridad para vigilar el parking express y el convenio con las empresas de la ORA sí que sale por un pico. La inversión del otro sistema ya estaba hecha.