Ponte en su piel

Nadie elige ser refugiado. Nadie elige dejar a su familia, sus pertenencias y  saber que difícilmente podrá volver a su tierra. Nadie elige estar perseguido. Nadie es feliz estando obligado a salir de su país y razones para esto hay muchas. No sólo puede ser una guerra. Puedes ser refugiado por tu orientación sexual, tus ideas políticas, por ser albino, por ser indígena, por pertenecer a un minoría religiosa, por pertenecer a una étnia distinta a la que gobierna. Y puede ser por hambre.

La suerte que corren los más de 43 millones de refugiados en el mundo es tan distinta como el origen de su situación. Algunos logran reiniciar su vida, otros vagan de un país a otro hasta encontrar su lugar, otros no desisten y buscan desde el exilio acabar con la situación que les hizo huir de su tierra. Pero todos ellos no olvidan las consecuencias materiales y psicológicas de la salida. Ni las de la entrada. Llegar a un país que no sólo no conoce la realidad del tuyo, sino que parece no importarle, ya que en numerosas ocasiones deniegan el asilo casos donde queda patente la violención de los derechos humanos.

Dejo esta reflexión por hoy aquí, ya que prefiero que provecheis el tiempo en leer un reportaje de Estela Giraldo para RNE en el Día del Refugiado:

http://www.rtve.es/noticias/20120620/nadie-elige-ser-refugiado-tenemos-responsabilidad-protegerlos/538121.shtml

Y no olvides que mañana tu y yo podemos convertirnos en refugiados, así que ponte en su piel.

Recargando con #eldíadelabestia

Ya lo dije en otro post, pero ir a las manifestaciones es la medicina perfecta a las horas de tortura que padecemos frente al televisión o el ordenador escuchando comunicados del Gobierno, declaraciones de los partidos o leyendo los nuevos recortes en derechos a los que nos someten. Frente a ese estado de depresión y desesperación, no hay nada como la energía de un cabreo masivo, el humor de los indignados y la sensación de que no estamos solos.

Ayer, una vez más, no me sentí decepcionada al ir a la manifestación contra el millonario rescate de la banca que se celebró en Madrid. No era una marcha más, ya que tenía un objetivo muy simbólico: asediar la sede de Bankia, las Torre Kío,en la Plaza  de Castilla de Madrid. En Barcelona ya lo hicieron con La Caixa y en otras luchas -como las de los saharauis en el Ministerio de Exteriores, por poner un ejemplo- también se acudió a la fuente del problema. Pero ayer, la cueva de Alí Baba y sus ladrones-consejeros, tenía un halo de maldad añadida.

Los convocantes quisieron hacer una metáfora entre un banco que deja a la gente en la calle cuando no pueden pagar su hipoteca y, por otro lado, nos pide ayuda a todos para salvar sus cuentas. Esa doble cara, esa falta de humanidad que también refleja la comedia satánica de Alex de la Iglesia en El Día de la Bestia. Para los despistados que no la hayan visto o que no identifiquen la geografía de Madrid añadiré que el objetivo del protagonista es dar con el lugar de nacimiento de Satán, que no es otro que las Kio en construcción.

A partir de aquí, el honor en la manifestación estaba servido. Un grupo de plañideras satánicas repetía consignas sobre Rato, mientras un falso sacerdote alentaba a los presentes a seguir “los designios del capital”, otros recordaban que la paz social se tambalea y otros gritaban convencidos que “esta crisis no la pagamos”. También hubo hueco para recordar a los mineros en lucha – “Madrid, obrero, apoya a los mineros”- y para impulsar una medida que pretende solidarizarse con su lucha paralizando el país mañana lunes.

Como madrileña, reconozco que me impresionó mucho ver Bravo Murillo cortado, Puerta Europa con miles de personas en lugar de coches y la rotonda de la Plaza Castilla invadida de gente, que se ayudaba ente si para subir. Más oxígeno llegaba a la hora de señalar con el dedo al pasar por un banco y gritar “culpables”, como así al enfrentarse a dos decenas de antidisturbios e invitarles a darse la vuelta y mirar hacia Bankia, porque allí es dónde están los ladrones y los delincuentes.

Noticia de la manifestación en Público: http://www.publico.es/espana/437228/los-indignados-continuan-su-asedio-a-bankia-la-cueva-de-ali-baba

Más movilizaciones en Portugal: http://www.publico.pt/Pol%C3%ADtica/cgtp-acusa-troika-de-agiotagem-durante-manifestacao-em-lisboa-1550671

La igualdad en tela de juicio

Un día me hablaron de la custodia compartida. Hasta entonces nunca me había planteado qué pasaba después de un divorcio con hijos en común ya que nunca se había dado el caso a mi alrededor. Ya sé que es extraño, pero coincide que no. Y desde luego no tenía ni idea de leyes, acuerdos y o qué era la patria potestad. Ahora tampoco es que sepa mucho, pero una idea sí que tengo después de realizar este reportaje para Praza Pública:

http://praza.com/movementos-sociais/1149/o-debate-sobre-a-custodia-compartida-volve-planear-sobre-galicia/

De este trabajo destacaré que coincido en que se debe hacer lo mejor para el menor, que nunca deben anteponerse a ese bienestar los intereses económicos o rebanchista de ninguno de los progenitores y que la igualdad suele usarse en este asunto como arma arrojadiza. También tengo claro que dos padres responsables, que hayan criados a sus hijos de forma conjunta durante la unión, también lo pueden hacer después del divorcio sin necesidad de que un juez lo ordene. Sin gastar miles de euros en jueces. Sin que nadie les imponga la custodia. Porque ellos serán el mejor ejemplo de educación y civismo de los próximos ciudadanos.

Refugiados, esas noticias que se enquistan

Qué difícil resulta oír hablar de hambrunas en los telediarios. Igual que los conflictos enquistados en África nunca salen en las portadas de los diarios. ¿Habeis escuchado hoy algo sobre los refugiados de cualquier parte del mundo en la radio? Yo no. Y no, no voy a entonar el discurso de los que los medios son malos, sólo responden a intereses y sólo buscan el espectáculo. Tampoco diré que eso sea mentira, pero si lo son es porque muchas veces las audiencias respaldan ese comportamiento. Nos rasgamos las vestiduras por lo que pasa en África, pero a duras penas reconocemos los distintos estados que componen el continente. África no es un país nos gritan desde los blogs internacionales de El País y parece que muchos no se enteran.

Resulta que tenemos y mucho que ver con lo que allí sigue pasando después de decadas de la descoloniación. Vemos claramente la culpa del Estado español en la situación de pueblos como el saharaui, pero ¿qué hay del resto? En Siria siguen matando como hormigas a todo aquel que se cruza con las milicias de Assad, sean rebeldes o no. En Sudán -que durante unos días saltó a la actualidad occidental más por las pocas noticias del momento que por el interés en sí-, sigue una tremenda lucha armada que los medios europeos destacaban alegremente bajo el titular de “Ha nacido un nuevo país”. Poco se oye de los piratas somalíes, pero siguen siendo miles los que mueren en el Cuerno de Africa huyendo de los radicales islamistas.

Lo mismo ocurría la pasada semana cuando en Mali se anunció la creación de un Estado islamista tras el derrocamiento del presidente y se amenazó con instaurar la Sharia. Los medios destacaban la importancia del hecho, no por los 160.000 desplazados a Níger o Burkina-Fasso por los combates, sino por la presencia de los cooperantes europeos secuestrados en el país. No es que no me preocupe la situación de estas personas -entre ellos Enric o Ainhoa que hacían una valiosa labor con los refugiados saharauis en Argelia-, sino porque la noticia se redujo a eso.

Entiendo la dificultad de hablar del hambre, la misería y nuestra pasividad, pero hoy toca. He hablado con otros cooperantes, los de Médicos Sin Fronteras, que sin recuersos y muchas veces arriesgando su vida siguen al lado de los que lo han perdido huyendo del conflicto o de los locales, que nunca tuvieron nada. Entrevista para Agareso:

http://www.agareso.org/es/entrevistas/item/950-%E2%80%9Ca-desnutrici%C3%B3n-no-sahel-deber%C3%ADa-considerarse-e-responderse-como-unha-cuesti%C3%B3n-de-sa%C3%BAde-p%C3%BAblica%E2%80%9D

No es austeridad, es racismo

“Que no mientan. Negar la tarjeta sanitaria a los inmigrantes no es austeridad. Sólo es racismo”, explicaba una de las participantes en la Asamblea del Foro Galego de Inmigración. “Las redadas policiales poco tienen que ver con la seguridad, más bien es xenofobia”, reconocía otro de los participantes. Sobre este y otros temas se habló en una jornada abierta a cualquier persona y asociación que se quisiera acercar a Monte Alto, Coruña, este domingo.

Yo me pasé y tuve que elegir participar entre una de las cuatro mesas de debate que se abrieron: el reparto de alimentos, restricciones en el sistema sanitario, persecución policial al colectivo inmigrante y cambios en la legislación para empleadas del hogar. Aunque los otros tres temas tenían mucha miga, elegí esta última al valorar una doble discriminación: la invisibilidad del trabajo mayoritariamente ejercido por mujeres y la vulnerabilidad de las inmigrantes que se gana la vida de esta manera.

Descubrí, gracias a la asociación Xiara, que actualmente existe un “periodo de gracia” para que los empleadores regulen la situación, pero que aún así hacen oídos sordos. Que si lo hacen, restan del salario de las empleadas la contribución a la Seguridad Social. Que aquellas que tienen que renovar sus permisos de residencia, tienen que hacer malabares para conseguir ese único contrato de 40 horas que exigen desde Extranjería. Que muchas deciden volver y tirar la toalla al no poder llegar a los 1.200 euros mensuales que exigen en España para traer a sus hijos junto a ellas. Y que pese a formar parte del Régimen General no tienen derecho a prestación por desempleo.

Un mundo de injusticia, pero muy numeroso, que no vemos. Un mundo que por su individualidad y desconocimiento, son diana fácil de explotadores sin escrúpulos. Un mundo muy cercano que, junto con el de las amas de casa, rara vez se le da el reconocimiento que su trabajo merece.

Aquí os dejo el tríptico del encuentro, que acabó en una movilización por las calles de A Coruña y la lectura de un manifiesto dónde se dejo claro la idea: “Ningún ser humano es ilegal”.