El Salvador I: De no tener casi nada a perderlo todo

Aunque con unas semanas de retraso, traigo al blog algunos apuntes que hice durante el proyecto de cooperación en el que colaboré en El Salvador este verano. Se trata de varios textos, por lo que he pasado a enumerar la serie. Espero que aporte unas pinceladas sobre un país que es muy desconocido en Europa y del que podemos aprender mucho.

Asamblea de trabajadores en Tecoluca

Que un niño de diez años te explique con toda normalidad cómo es evacuar su casa y perderlo todo ante una riada, es duro. Que otro cuente con alegría lo bien que se lo pasó en el albergue, es sorprendente. Así pasó a la llegada de Agareso a la escuela de Santa Marta, en el Bajo Lempa, El Salvador. Junto con la periodista Carmen Novas y el fotógrafo Emerson Díaz, tuve la suerte de arrancar este proyecto de la organización de reporteros gallegos junto con ACPP y la ONG salvadoreña Cordes. Allí impartimos talleres de radio en siete escuelas comunitarias, con sus siete programas elaborados por los propios alumnos. También los centros eran los que decidieron el tema del que se trataba y en el caso de Santa Marta no era gratuito.

La mayoría de los 20 niñas y niñas (diez de cada sexo) habían sufrido una evacuación en su vida y muchos de ellos habían perdido sus bienes en más de una ocasión. Esto después de visitar el Bajo Lempa no parece mucho. ‘Ranchitos’ hechos con placas de metal, madera y algún ladrillo. Vallas de alambre puestas de forma provisional y caminos sin asfaltar. Niños en los alrededores de las casas sin escolarizar y muchos animales sueltos. Perros, muchos perros. Y muchos de ellos con las costillas a la vista. Comentan que hay sequía y que no tienen para alimentarles.

Después de este panorama se ve más alentador el clima de solidaridad y responsabilidad que se respira en las diferentes organizaciones comunales que existen en la zona de La Pita. Una zona de El Salvador donde 20 años después de firmar los acuerdos de paz que daban por terminada la Guerra civil todavía quedan muchas cicatrices. Y muchas cosas aprendidas. Como que de forma conjunta se trabaja mejor, que la igualdad entre hombres y mujeres es fundamental para mejorar y que las cooperativas y las asambleas son la mejor forma de avanzar.

¡Vaya, resulta que al final los países ‘desarrollados’ tenemos más que aprender de los del Sur de lo que imaginamos!

Una vuelta al cole diferente

Este año a diferencia de los otros, los telediarios no nos incordian con reportajes absurdos de niños llorando a las puertas de los centros porque no quieren despegarse de sus papás, ni reencuentros de amiguitos en los recreos. Por suerte o por desgracia, las páginas de sociedad se han dado cuenta de la realidad y denuncian los recortes en el profesorado, la subida de tasas, la eliminación de becas, el empobrecimiento del sistema público y la subida del IVA en el material escolar. Incluso denuncian algo tan peligroso como jugar con la dieta alimenticia de los escolares.

Foto de familia en San Bartolo, Bajo Lempa

Considero que hay muchos medios (alternativos) que están informando muy bien de esta realidad y de luchando contra esta injusticia, por lo que me gustaría centrarme en otra vuelta al cole. La que viven muchos muchachos y muchachas que alguna vez tuvieron que abandonar el pupitre y que después de unos años, reúnen fuerzas para volver. Una situación que me encontré en prácticamente todos los colegios que recorrí este verano dentro del proyecto de AgaresoAsí suena el Lempa‘.

Fue el caso de Mirtala, una muchacha de 18 años que comparte pupitre con otros de 13 o 14 años. Una situación difícil para cualquier niño que por el simple hecho de perder un año al repetir pueden sentirse fuera de lugar. Pues en el caso de Mirtala, nada más lejos de la realidad. Está contenta de haber tenido una segunda oportunidad. De no tener que dejar de lado los libros por el cultivo de caña de azúcar, actividad de la que depende su familia para sobrevivir. Una oportunidad que no todos los escolares en el mundo tienen y que el Gobierno salvadoreño prioriza.

Aprovecho para presentaros a una ONG que trabaja justo al otro lado del globo, en India, procurando una educación de calidad a niños que el ejecutivo corrupto dio de lado. Se trata de Semilla para el Cambio, una organización que trabaja entre los slums de Varanasi para garantizar un futuro a más de cien niños y a sus madres, ya que también tiene programas para ellas. Os animo a echar un vistazo a su web.

Cooperación: crisis, no sólo de recursos

Hoy se celebra el día del cooperante en España. Un día -como bien dice la Coordinadora de ONG– con mucho que denunciar y poco que celebrar, ya que en sólo dos años los fondos públicos para cooperación se han reducido en un 60%. Un porcentaje que ninguna otra partida presupuestaria del Estado ha sufrido ni de cerca. Se trata, sin duda, de un ataque que poco tiene que ver con la crisis económica.

Escuela salvadoreña con cooperación española

Se trata de una declaración de intenciones. Muchos dirán y estarán en lo cierto de que los recortes en sanidad y educación tienen también más de componente ideológico que de eficiencia presupuestaria. Pero la gran diferencia que existe es que las personas beneficiarias de este trabajo, el de cooperante, no se puede hacer oir en nuestras calles. No puede paralizar el Estado reclamando sus derechos y nosotros debemos hacerlos por ellos.

Porque las excusas del PP para retirar cooperantes de ciertas zonas extratégicas, para cancelar proyectos con los que ya se había comprometido el Gobierno, son sólo eso excusas. Como bien dice José María Vera Villacián en un artículo publicado ayer en El País, “cualquier cosa menos enfrentar a los pobres de aquí’ con los de ‘allá’. Sigo parafraseando a Vera, “Esto es injusto e inmoral”.

Sólo me queda añadir algunos datos: actualmente peligra el trabajo de mil españoles cooperantes en 120 países, el de otras 3.000 personas que sin ellas no sería posible cumplir los objetivos, el de otras tantas voluntarias que tanto allí como aquí se esfuerzan en ofrecer su tiempo a cambio de justicia social. A nivel global, sólo destacaré una cifra: 86 personas cooperantes murieron en 2011 buscando  hacer de este un mundo mejor.

Comunicación para el Desarrollo, en El Salvador

Muchos pensarán que he dejado de lado este blog. Nada más lejos de la realidad. Llevo tres semanas cargando pilas, investigando y llenándo la cabeza de experiencias que espero poder trasladar a estas ‘páginas’ en las próximas semanas y meses. Llevo tres meses el El Salvador, de voluntaria con la ONG Agareso sobre cómo la comunicación puede ayudar a cambiar el mundo.

Programa en Isla Montecristo

En concreto se trata de concienciación medioambiental a través de programas de radio. Una periodista, Carmen Novas, un fotógrafo, Emerson Díaz, y yo viajamos a la región del Bajo Lempa para conocer de primera mano cómo viven sus comunidades y que fueran los propios niños y niñas quienes nos contaran sus problemas. En lugar de darles una clase magistral sobre cómo cuidar el medioambiente, decidimos que ellos mismos investigaran (con ayuda del profesorado) de cuáles son las causas de las inundaciones que sufren prácticamente cada año, qué hacer con los residuos en zonas en las que no hay recogida de basuras o porqué son tan dañinas las formas de cultivar que actualmente se dan con la caña de azúcar. Y con todo eso, hacer un programa de radio.

Después también quisimos conocer una práctica que America Latina le lleva años a España: el uso de las radios comunitarias. Para ello tuvimos la suerte de convivir con Radio Tehuacán, una emisora que hacen posible voluntarios y la ayuda de la alcaldía. Una colaboración que podría aumentar este próximo año.

Por hoy no os cuento más. Os invito a descubrir parte de lo trabajao en el blog del proyecto: http://agaresobajolempa.blogspot.com/

Una vez que vuelva, prometo desgranar todo lo aprendido. Gracias por estar ahí

Olimpiadas: Testosterona en los despacho, estrógenos en las pistas

Hace unos días leía en Esmateria.com que el COI exige una especie de prueba de feminidad a las deportistas con un método más que cuestionable. No se trataba sólo de una situación anómala en la que los resultados de la deportista o su aspecto puedan dar a dudas, como le sucedió a la surafricana Caster Semenya, si no que se hará de forma rutinaria. Señores debatiendo si tener una malformación genética u hormonal es una infracción y, por tanto, esas Mujeres (con mayúscula) no tienen derecho a competir en unas olimpiadas.

Un problema de testosterona que afecta a más organismos, ya que según denuncia la misma fuente, muchas deportistas fueron discriminadas por sus ovarios relegándolas a viajar en peores condiciones que sus compañeros de selección pero masculina. Fue el caso de países tan desarrollados como Australia y Japón. Unas decisiones que difícilmente se justifican por la popularidad del equipo o la relevancia de los equipos, ya que como ha ocurrido en Londres 2012 con España, las mujeres han conseguido más medallas con menos recursos.

Por eso sorprende que después de quince días de halagos a las deportistas españolas -que han conseguido 11 de las 17 medallas conseguidas-, el COE ha decidido que sea Saúl Craviotto quien represente a la delegación en la clausura de las olimpiadas. Se trata de uno de los mejores piragüista de España, que ya consiguió un oro por parejas en Beijing y que ha logrado la plata en Londres. Un deportista tan bueno como el otro hombre que representó a España en la inauguración, Pau Gasol. Ambos tan buenos y emblematicos para el deporte español como Marina Balmau -que no podrá repetir su oro en windsurf en Brasil por otra decision del COE- o Mireia Belmonte, primera mujer en conseguir dos metales en natación para España y testimonio de superación ante afecciones médicas.

Visto todo esto, resulta muy gracioso ver cómo desde España se comenta la participación de las mujeres árabes en estos Juegos como un hito de la igualdad de género. Habrá que revisar los conceptos.