Ibán García: “No derrotaremos al terrorismo sin la alianza de los ciudadanos musulmanes”

Publicado en El Socialista Digital

e8f1288d67c65deb76e39fa33b78fc98_XLMuchos le recuerda como el joven senador socialista que regaló un casco de minero al, entonces, ministro Rajoy. Desde entonces mucho ha llovido. Aunque Ibán García (León, 1977) sigue defendiendo a las personas que viven del carbón -incluso desde el Senado-, ha ampliado su perspectivas al ser Secretario de Cultura y Movimientos Sociales. Pide una ley integral contra los Delitos de Odio, que se dote de recursos la ley contra la violencia de género y que no queden impunes las agresiones a transexuales, personas sin hogar o al pueblo gitano. Una sensibilidad adquirida por su paso por la política local, una experiencia que recomienda. “Cuando oigo hablar a políticos de formaciones emergentes de la formula de la ‘coca-cola’ para solucionar todos nuestros problemas, pienso mucho en qué falta le haría pasar una temporada en un ayuntamiento”. Su pasión por el ajedrez nos sirve para hablar de los pactos y las últimas semanas de negociaciones para formar gobierno: “Es vedad que el tiempo del reloj se va acabando, pero muchas partidas se deciden justo al final”.

Leonés, abogado y amante de la montaña. ¿Qué hace metido en política?

Tiene que ver con una actitud vital. Tiene que ver con un desarrollo del sentido crítico, que me hizo plantearme cuestiones de mi entorno muy temprano. Como tanta gente, por mi origen, tiene que ver con mi actitud y una serie de casualidades. Empecé con la representación estudiantil cuando estaba en la universidad y me acerqué a la corriente de pensamiento que vi que estaba más cerca de mis valores, como lo era el socialismo democrático. Y a partir de ahí, la casualidad hizo que entrara muy joven en el gobierno municipal con tareas de gobierno después de que el PSOE estuviera muchos años en la oposición. Desde luego, creo que es algo que merece la pena, aunque no sabemos cuánto va a durar.

Estos valores que comentaba al acercarse al PSOE, ¿cuáles son?

Creo profundamente que el mayor activo de una sociedad debe ser la libertad y la igualdad y probablemente no se puede concebir la una sin la otra. Además soy demócrata convencido. No creo en los cambios copernicanos, cambiar las cosas de la noche a la mañana. Creo que en el progreso y los cambios graduales y quién mejor entiende esto también es el PSOE. Quién en ese momento tenía una trayectoria acreditada de la representación de esos valores era el Partido Socialista, con aciertos, con errores, con personas que me gustaban más y que me gustaban menos.

¿Cree que las circunstancias vitales de cada uno marcan esta tendencia?

No necesariamente. Mi entorno no estaba especialmente politizado, era una familia de clase media, con mi padre trabajador y mi madre ama de casa. Si no se hubieran dado unas circunstancias como pasó, podría haber seguido militando en el partido sin una actividad en primera linea y me hubiera dedicado más a mi profesión. Sí que conozco, en cambio, otras personas que proceden de familias con políticos o en la función pública y puede ser hasta una tradición familiar.

Ha llegado a tener responsabilidades en las Juventudes Socialistas de León también.

Fue una época muy positiva. No creo que se me entienda a mi mismo sin la militancia en las Juventudes. Además de la actividad política de estar presentes en todas las cuestiones, aprendí cómo funcionan las instituciones, qué tipos de relaciones se establecen dentro de las organizaciones y valores como la solidaridad y el compañerismo. A veces por la práctica o por la falta de las mismas, pero en todo caso fue una etapa fundamental para mi yo de hoy.

Actualmente es Secretario Federal de Cultura y Deportes, ¿qué medidas impulsan desde el PSOE para dinamizar estos dos sectores?

La idea es que la Cultura pase a ser un elemento de debate público de primer orden y una prioridad de las instituciones. Además, queremos que la Cultura se entienda como un derecho fundamental en sí mismo y también como un recurso económico que puede generar empleo y riqueza. Combinar estos dos puntos han sido el ‘leitmotiv’ de este área durante este tiempo. Estoy muy satisfecho del programa electoral que llevamos al 20D y también del capítulo dedicado a la Cultura que recoge el acuerdo con Ciudadanos.

Aunque hay quién afirma que estamos saliendo de esta, ¿siguen siendo malos tiempos para la lírica?

Sí lo son. Porque independientemente del ciclo económico actual, las políticas del Partido Popular han sido más dañinas que la propia crisis. Y a las pruebas me remito. Mientras el sector cultural en otros países de la Unión Europa ha vuelto a crecer, en España con la subida del IVA cultural, la aprobación de una Ley de Propiedad Intelectual contra todo el mundo, se ha ido perdiendo empleo y peso en el contexto internacional. Por eso digo que más que la crisis ha sido el Gobierno que aún sigue en funciones. En poco sectores se entiende mejor la necesidad de cambio.

También es Secretario de Movimientos Sociales y Diversidad. ¿Cuales serían los problemas más grandes a este respecto?

Aquí nos toca luchar por los derechos de diferentes colectivos, que por diferentes circunstancias siguen siendo ciudadanos de segunda división. Estoy especialmente preocupado, no solo en España si no también en Europa, por los síntomas que hemos podido ver del crecimiento de la intolerancia, el odio ante el diferente y es una cuestión que hay atajar desde el primer momento. Cuando uno siente que no tiene lo que merece o se siente inseguro, busca culpables. Y ahí debemos buscar la raíz del problema que nos hace sentir así. Es una obligación de las instituciones actuar mediante pedagogía. Este gobierno del PP desde luego no tiene ningún tipo de sensibilidad. El PSOE lleva muchas medidas de educación en valores, refuerzo de valores de ciudadanía pero también desde el punto de vista punitivo.

Hoy es el día del Pueblo Gitano y ayer estuvo en una manifestación contra la llamada ‘gitanofobia’.

En efecto. No se puede repetir escenas como la que protagonizaron esos seguidores del PSV Eindhoven que humillaban a unas mujeres gitanas rumanas simplemente por su situación de necesidad. Esto tiene dos causas, como ya he comentado: que la gente siente que no tiene lo que merece y el sentimiento generalizado de inseguridad, como el terrorismo. Buscamos un culpable y muchas veces nos equivocamos al señalarle.

Como en Europa, ¿cree que los atentados y la crisis de los refugiados puede haber aumentado la islamofobia en nuestro país?

Sí y es inevitable que acabe siendo así si no lo atajamos. Y parto de un pilar fundamental: no derrotaremos al terrorismo sin la alianza de los ciudadanos musulmanes. Ni en España ni en Europa. En una abrumadora mayoría los ciudadanos musulmanes son demócratas, que se sienten también amenazados y que son victimas potenciales. De hecho, en el terrorismo de Daesh el mayor número de víctimas son musulmanes. Desde el punto de vista humano y también desde la eficacia, debemos crear una estrecha relación con las comunidades musulmanas. Lo hemos empezado a hacer desde el PSOE y se podría hacer mucho si Pedro Sánchez llega a ser presidente. Él ha sido el primer líder con opciones a gobernar que se ha reunido en Ferraz con todas las comunidades musulmanas, después del primer gran atentado en París.

El PSOE de Madrid y en otros lugares denuncian un repunte de la LGTBfobia ¿Cree que es así?

Hay un repunte y el Observatorio que dependen del Gobierno lo demuestra. Y no sólo contra homosexuales, transexuales, si no también agresiones contra personas que viven en la calle, por ejemplo. El germen de la intolerancia tiene la misma raíz, independientemente contra quién se dirija. Por eso hay que tomar medidas y aprobar una legislación específica contra los delitos de odio. Muy pedagógica, pero también punitiva, que no haya hueco para la impunidad. Y las Administraciones tienen que empezar a ocuparse de las víctimas, porque el peso específico lo están llevando las asociaciones, como Arcopoli en Madrid.

También vemos que el problema global de la violencia de género y el machismo no parece menguar. ¿En qué fallamos?

Fallamos en que se aprobó una norma pionera en esta materia como la Ley Integral de 2004 y han pasado tantos años que no solo no se ha desarrollado como debiera, si no que cada vez se han ido recortando más recursos. ¿Qué ha provocado esto?, que cuestiones que se empezaban a atajar, se hayan vuelto a reforzar. Cada vez que sacan un estudio sobre jóvenes de 14 o 15 años, se ven comportamientos que deberían estar ya totalmente erradicados. Y en esto, para empezar, hay que hacer un gran pacto para comprometernos a aplicar la ley que ya existe y dotarla de medios.

¿Su experiencia en los ayuntamientos cree que le acerca a estos problemas?

Con estos y con otros temas. Pasar por un ayuntamiento te hace conocer tu sociedad y tu comunidad, cómo atajar los problemas. Como decía antes, no creía que en los cambios revolucionarios y después de pasar por un ayuntamiento menos. Cuando oigo hablar a políticos de formaciones emergentes de la política nacional con la formula de la ‘coca-cola’ para solucionar todos nuestros problemas, pienso mucho en qué falta le haría a muchos pasar una temporada en un ayuntamiento.

Además, usted puede comparar la política local con la nacional. Su paso por el Senado fue breve, ¿se quedó con ganas de estar más tiempo allí?

Fue una experiencia muy buena. Es una cámara que necesita mucha reforma pero es útil para hacer cosas si hay voluntad de hacerlas. Lo que pasa a veces es que no se exige tanto a los representantes en el Senado como a los diputados en el Congreso, seguramente por un tema de visibilidad. Puedo decir que problemas de mi provincia tuvieron mucho eco a través del Senado y lo hubiera tenido de la misma forma en el Congreso.

Como sigue ligado a su provincia, me gustaría preguntarle por la proposición no de ley sobre el carbón que han concretado hoy sus compañeras Adriana Lastra y Pilar Lucio. Se vuelve a demostrar que el único partido que se preocupa por la minería es el Partido Socialista.

Es una medida más a las presentadas como enmienda a los Presupuestos Generales del Estado y que reiteramos. Creemos que la bonificación por atenerse a las medidas medioambientales es una salida por el carbón y apostar por las reservas estratégicas. Mientras se siga quemando carbón en España, que este sería otro debate, debe quemarse carbón nacional. No solo crear riqueza en nuestro territorio, si no dejar de crear pobreza en otras partes del mundo por sus condiciones laborales. De esta manera, además, se seguirán manteniendo las centrales térmicas de interior que sin puertos al mar tienen difíciles alternativas. Es una grandísima iniciativa y si logramos formar gobierno tenemos una oportunidad de salvar este sector, pero estamos al borde. El PP cuando se puso como tarea acabar con el sector del carbón lo hizo a conciencia.

Todavía se recuerda cuando le regaló un casco de minero a Mariano Rajoy.

Sí y lo triste es que hace muchos años de esto. Estábamos en una situación de huelga general, con mineros encerrados y le llevé ese casco precisamente para que se lo pusiera y fuera a ver a los mineros huelguistas. Pero han pasado años y ni él ni el ministro han visitado las cuencas mineras. Y lo que era un problema enorme hace tres años, en la actualidad trabaja la mitad de las personas de entonces.

Otra de sus pasiones es el ajedrez, lo que me permite preguntarle por estrategia. ¿Qué espera de esta nueva ronda de contactos a tres entre PSOE-Ciudadanos-Podemos?

Pues usando el símil ajedrecístico, creo que esta partida no se va a ganar tácticamente, como una combinación exquisita, como le gustaría a Podemos; si no que va a ser una partida posicional, que se va ganando progresivamente. Hay que ir explotando poco a poco las debilidades del contrario y las fortalezas de uno mismo. En este caso, el contrario serían las políticas del PP y por uno mismo a las fuerzas de cambio. Así que creo que es una tarea posicional, tranquila, de mucha reflexión. Es verdad que el tiempo del reloj se va a acabando, pero muchas partidas en el ajedrez se deciden justo al final. Creo sinceramente que ir a unas nuevas elecciones sería una catástrofe para todos, porque significaría tener este gobierno en funciones prácticamente hasta diciembre.

Está inscrito como abogado ‘no ejerciente’. ¿Cree que está muy lejos o más bien cerca volver al bufete a ejercer como tal?

No lo se, ni siquiera se si la opción sería volver a un bufete. Me lo planteo pero no llego a una conclusión clara. Lo que tengo muy asumido es que uno está en política hasta que deja de estarlo. Hace tiempo sí que estuve apunto de volver a la abogacía y de repente me llegó la oportunidad de estar en el Senado. La abogacía me gusta y no volvería a disgusto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s