¿Quién gana con la violencia en el fútbol?

Publicado en Publicoscopia.com

russia_soccer_01Ayer estaba en el estadio Vicente Calderón cuando alguien de la fila de atrás comentó que había un aficionado grave por una reyerta unas horas antes del partido. Poco a poco fuimos conociendo los detalles, la posible suspensión del partido y el macabro resultado. Estaba en un lateral, rodeada de familias con niñas y niños asustados por si a la salida habría disturbios entre los ultras del Atlético, del Depor e incluso de los ultras del Rayo Vallecano que pedían su ración de sangre. Más allá de condenar los hechos y lamentar que una persona haya muerto de forma violenta, caben un par de reflexiones. Para empezar, no me sorprende. El nivel de tolerancia de la violencia en el contexto del fútbol es alarmante. Todo se justifica por el fútbol y este es el resultado.

Tengo una anécdota. En la redacción de un periódico, un grupo de redactores veía en un televisor el partido del equipo de la ciudad contra otro. Gritos, aspavientos, lamentos. Todo el pack completo de ‘pasión’ futbolera. Hasta que en el tercer tiro a puerta que falló el mismo delantero, a los berridos a más volumen se le unió el lanzamiento del mando de la televisión contra un armario por una de las redactoras iracundas. Todo el mundo lo entendió y se justificó por el clímax futbolero. En ese momento pensé que días antes habíamos estado viendo prácticamente en directo los bombardeos contra civiles indefensos en la Operación ‘Plomo Fundido’ de Israel contra los palestinos. ¿No estaría más justificada la frustración en ese instante? ¿O en los resultados de unas elecciones? ¿O en el veredicto de un juicio clave? Pues no, sólo se entiende con el fútbol.

Por este motivo no me sorprende que si la dinámica de los llamados ‘ultras’ es acudir a un encuentro a buscar en encontronazo con ‘el otro’, acabe pasando que alguien muera. No es normal, claro. El deporte debe ser siempre algo positivo, con valores de respeto hacia el contrincante. No es normal que haya personas, no solo jóvenes irracionales, que provoquen encuentros, queden ‘a zurrarse’ y vayan a la caza ‘del otro’. Insisto en ‘el otro’ ya que detrás de esta violencia de ultras no es otra cosa que la ideología del odio. Una argumentación que ya ha dejado en 2013 1.172 víctimas de los llamados delitos de odio. Está confirmado que los grupos ultras tienen como campo de acción los fútbol, pero el objetivo va más allá del equipo y la finalidad es transferir una forma de pensar muy concreta a todos sus seguidores.

Y no me sorprende que se llegue a matar en los entornos de estadios de fútbol, ya que en su interior hay una total impunidad ante los gritos de ‘maricón’ a un árbitro que haya pitado algo contrario a tu equipo, ‘nenaza’ a un defensa que no le ha querido romper la pierna al rival, ‘mono’ a un jugador nigeriano o ‘moro de mierda’ a uno de origen argelino. Todo vale. Da igual que haya niñas y niños en las gradas. Da igual que estos repitan el comportamiento agresivo y que se animen a insultar a cualquiera que no sea ‘de los suyos’. No importa que toda esa rabia sea una proyección de los problemas y la frustración que acumulamos a los largo de la rutinaria semana. Como si fomentar la crispación y la confrontación fuera una terapia colectiva de desahogo. Aunque esta terapia tiene una pega: de vez en cuando, alguien muere.

Un comentario sobre “¿Quién gana con la violencia en el fútbol?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s