Abolición: la batalla desde Bruselas

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¿Cómo puede el Parlamento Europeo ayudar a acabar con las corridas de toros? Esa era la pregunta con la que la eurodiputada del BNG Ana Miranda empezaba una conferencia en Coruña promovida por la plataforma Galicia Mellor sen Touradas y la asociación animalista Libera. Al margen del debate de los derechos de los animales y otras razones por la que estar en contra de esta actividad, está el desconocimiento de los ciudadanos de por qué siguen existiendo las corridas. “Es impensable para un holandés o un belga que sus impuestos estén financiando la tortura de toros en España, Francia o Portugal pero eso está pasando”. Así se refería la nacionalista a los fondos Feder y otras partidas que se destinan a la agricultura en la eurozona y que acaban en manos de los ganaderos taurinos.

Ana Miranda, junto a otros políticos europeos, forma parte de la Alianza Libre Europea dónde, entre otros asuntos, quieren acabar con las subvenciones taurinas. “No son espectáculos rentables. Si les quitan el dinero público desaparecerán”, asegura Leonardo Anselmi, antiguo portavoz de la plataforma Prou! que logró la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. “Yo era el primero que les decía a los taurinos: si renuncias a las subvenciones, retiramos la ILP. No hacía falta más”, asegura Leo, actual director de la Fundación Franz Weber. Pero se llevó a delante, se votó y ganó la sensibilidad por los animales a argumentos tán débiles como la ‘libertad’ de los toreros, la supuesta falta de sufrimiento por parte del toro o la pérdida de puestos de empleo. “Sólo son 2.000 las personas relacionadas con esta actividad y tan sólo cuatro o cinco familias las que se lucran”, indica Ana Miranda, que explica que a veces un mismo propietario se embolsa millonarias subvenciones al cobrar por cada propiedad diferentes ayudas y al ser todas compatibles.

También presente en la conferencia está varios miembros de la plataforma portuguesa Basta de Touradas. Lo primero que hace Rui es explicar en qué consisten realmente las llamadas ‘corridas portuguesas’. Aunque a simple vista puedan parecer menos crueles que las españolas -dónde se da muerte al toro en la misma plaza y se pasea sus orejas amputadas o el rabo-, los espectadores portugueses no ven lo que pasa el toro cuando se van de la plaza. En Portugal también usan banderillas, por lo que después de la corrida se las sacan del lomo al animal cortando con un cuchillo toda la carne del animal, dejando heridas de 20 centímetros de diámetro que son cubiertas con sal, vinagre o cal viva. En esa situación tienen que esperar a ser sacrificados y como sólo hay un matadero autorizado a sacrificar a toros, pueden llegar a pasar tres días hasta que son llevados allí. Como dice Rui, la situación portuguesa solo protege de la tortura y el horror un actor sólo: al humano que no lo ve.

Por lo excepcional de la ILP catalana o la situación canaria -primera provincia libre de tauromaquia-, tanto la plataforma portuguesa, como la gallega como Miranda o Anselmi coinciden en que lo mejor es derrotar a los taurinos “por las orillas”. Además de lograr que se acaben con las subvenciones, se trata de romper con la insensibilización al que se enfrentan los niños en los círculos taurinos. “Hasta el PPdeG apoyó la idea de que los menores de 14 años no puedan acceder a las plazas de toros”, indica Rubén Pérez, portavoz de Galicia Mellor sen Touradas. “Y si los niños no pueden entrar, tampoco pueden verlo en la televisión, por lo que se censurarán las retrasmisiones en directo en horario infantil que ahora quieren volver a poner en las cadenas públicas” completa Rui.

Una estrategia que dejará sin nuevas generaciones a los taurinos, que agarran como un clavo ardiendo a la posibilidad de que el ministro de Cultura, Ignacio Wert, declare Bien de Interés Cultural estos ‘espectáculos’ para poder seguir recibiendo dinero público. “Pero en sitios como en Cataluña no se podría aplicar porque es ilegal”, resalta Leo. Así que solo les queda la UNESCO, pero por su propia historia -nunca protegió nada que implique maltrato animal- nadie espera que apoye una actividad tan polémica.

Autor: lauralruiz

Periodista. Busco los matices que nunca aparecen en los medios convencionales y que, en la mayoría de los casos, son las verdaderas noticias.

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